Hoy lo hice, y realmente me da risa, y a la vez tristeza y a la vez me asombra, que a la persona que más le he enviado emails en los últimos 10 años es mi madre... también a mi esposo, a mis hermanos y a mi padre, pero a mi mamá, caray, le mandaba recetas.
Más de 300 recetas y creo que sólo he hecho unas 20. Modestia a parte pero cocino bastante decente. Pero no tengo un gran talento ni mucho menos puedo diferenciar entre el perejil y el cilantro.
Pero mi mamá... uy, que bárbara, cocinaba delicioso. Aveces le quedaban de lujo, cumpliendo la vista el sabor y el tacto, auqnue la mayoría de platillos siempre le falto más decoración.
Mi madre pudo ser chef sin problema. Pero lo increíble es que ella empezó a cocinar como a los 43 años. Y amar cocinar, y hacerlo excelente cuando se jubiló, a eso de los 56 años.
Mi madre realmente me enseñó a que no hay edad para comenzar de nuevo y hacer lo que amas.
Desde que se jubiló se volvió amante de las recetas, los programas de cocina, la compra de utensilios y no se diga de la compra de insumos.
Compró y probó de todo.
Por aproximadamente 18 de su vida cocinó diario, y delicioso. Su especialidad: el pavo navideño, el pan de elote, el pie de queso, el pollo a la coca cola... tenía platillos de sobra para compartir.
Caray, mamá. Extraño tanto mandarte recetas, y sobre todo probar tu sazón.